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martes, octubre 17, 2006

AMANECER EN FUENGIROLA

Eran poco más de las ocho de la mañana. Desde la terraza la vista es impresionante. El sol aparece sin prisas y se adueña, en pocos minutos, de todos los secretos de la noche: un nuevo día comienza. Hoy el recuerdo de los días vividos me llena de nostalgia.