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domingo, septiembre 13, 2015

Desayunando en el porche




Es todo un ritual. Preparar el cafecito. Mientras se hace el café, preparo los zumos y doy margarina a las tostadas hechas con el pan que queda del día anterior. Una vez que ha salido todo el café, apago la cafetera y salgo a la plancha, junto a la barbacoa, para tostar el pan. Cuatro nueces y un poco de fruta completan el suculento desayuno. A veces, subo unos croissants de la panadería del pueblo, recién hechos. para completar este lujo de desayuno la impresionante vista que tenemos delante de nosotros. CARPE DIEM. Siempre que se pueda, hay que disfrutar del momento.