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domingo, julio 01, 2007

CARLOS CANO


...y navegando entre sentimientos tropecé con Carlos Cano. ¡Qué grande! Su sensibilidad me inundó y me llevó con sus habaneras a lugares para mí, entonces impensables. Carlos Cano murió joven, y la segunda vez fue para siempre. Nos queda su obra para recordarnos que hay que vivir intensamente de dentro afuera.